miércoles, 26 de octubre de 2011

Miedo

Hay momentos en los que quieres decir tanto pero acabas diciendo tan poco.
Unas veces no encuentras las palabras exactas o el modo de hacerlo, otras en cambio optas por dar el protagonismo al silencio y callar cuanto quisieras decir.

Es difícil saber con exactitud el cuándo, cómo y por qué actuar.
Es casi imposible saber cuándo debes hacer algo porque desconoces casi tanto cómo hacerlo,  como la causa de por qué hacerlo.
Pero realmente qué nos lleva a tomar esa actitud de indiferencia o de sumisión ante aquello que nos inquieta por dentro.
No hay mayor fuerza que consiga guiar nuestras acciones que el miedo.
Por miedo nos convertimos en personas desconocidas para nosotros mismos.
Nos pasamos la vida intentando encontrar lo que se supone que nos hace felices a la vista del mundo, olvidando ideas o sueños que algún día nos prometimos hacer realidad.
Y mi pregunta es ¿realmente merece la pena abandonar sueños a la deriva tomando rumbos hacia otros sencillamente por miedo?¿merece la pena renunciar a ti mismo y aquello en lo que un día crecisteis por miedo?
Y por qué seguimos alimentando dicho miedo.
Realmente el problema es la falta de fe en si mismo.
Todos odiamos aquello que nos provoque mal estar bien sea el fracaso o el rechazo de los demás hacia aquello que deseamos.
Pero ¿no debería darnos mas miedo abandonar la esencia de nuestros principios y convertirnos en algo que no somos?
No somos capaces de disfrutar de cada momento que nos otorga la vida sencillamente porque nos limitamos, nos ponemos barreras para evitar ser atacados desde fuera.
No es tan grave el daño que provocamos sobre nosotros mismo por decisión propia que aquel que sufren agentes externos que forman parte en nuestra vida, porque siempre hay segundas personas a las que nuestro miedo les afecta de un modo u otro, y sin darnos cuenta contagiamos de miedo nuestro ambiente.
El caso es sí realmente queremos tomar valor y abandonar al miedo.
Dejemos el disfraz que nos oculta para don Carnal y empecemos a vestir de nosotros mismos.





miércoles, 14 de septiembre de 2011

Vive y deja vivir.

  -Por qué no callas y dejas que el silencio del tiempo hable.
Por qué corres. Deja las prisas de la vida a un lado, sientate a mi lado, abandona todo pensamiento y disfrutemos del tiempo, del momento, de cada situación.
Sin ataduras, sin razones, sin normas.
Por qué piensas tanto.
A veces es mejor no entender las cosas, a veces la irónica ignorancia es la mejor aliada para quien desea aprovechar cada segundo de su vida.
Y vivir de ese caos que calma todo tu apetito instintivo.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Remember

Cuántos de nosotros nos hemos repetido en tantas ocasiones, sí pudiese volver a... sí volviesen los.. ojala volviera..
La mayoría de las veces evitamos volver a repetir tan diversas situaciones..
Nos esforzamos mas casi por esquivar cualquier fantasma del pasado que por el día de hoy.
Si fuera posible, muchos de nosotros caeriamos en la tentación de borrar parte de nuestra vida, parte de nuestros recuerdos, esa parte que tanto atormenta pensar.
Y es que hoy sobra el miedo y falta conciencia, quizas este es el problema.
No somos conscientes de que nuestro pasado ha construido nuestro presente, y que ese presente es el proyecto base para edificar nuestro futuro, pero solo sera solido cuando sepamos mirar atras sin miedo, sin resignación o dolor.
Volver atras no es malo, volver a querer revivir algo pasado es señal de que fue algo importante en algun momento de nuestra vida y que hizo que algo de nosotros sea de un modo u otro.
Pero, ¿hasta que punto es bueno querer revivir antañas situaciones?
Hay un paso entre recordar y vivir por recordar.
Podemos pensar en pasado, pero no vivir en él y para él.
Cuesta mucho desprenderse de la rutina y de todo lo que forma parte de ella.
Esa fovia que nos entra cuando vemos el fin de algo y el principio de otro, nos paraliza y retrocedemos en busca de un refugio, y ahí recurrimos a los ya desgastados recuerdos.
Avanzar, ese es el proyecto que la vida nos pone.
Pensamos que si renunciamos al pasado habremos perdido, pero no es asi.
El pasado siempre nos acompaña a cada paso que damos en el presente e influye en todas y cada una de nuestra decisiones.
Pero no debemos dejar que guie por completo nuestra vida.
Si no forman parte de nuestro presente es porque no deben estar.
Hay cosas que por mucho que ansies no suceden.
Saber aceptar las cosas y avanzar, si, en eso consiste la vida.

miércoles, 1 de junio de 2011

- Tan solo si me lo permites.

En un principio ni le prestas atención.
Progresivamente va haciendose camino entre las dudas.
En poco tiempo consigue tocar algo en tí.
Un día sin darte cuenta esta ahí, detras de cada gesto.
Y es que no es más que otra alma atormentada, otro corazón que en silencio grita.

- Ven, yo te ayudaré a desatar el nudo que ahoga tus ganas.
Sin condición previa, sin letra pequeña, sin dilaciones, lo haré.
Tan solo si me lo permites.

domingo, 8 de mayo de 2011

Diez

Ante la celeridad de la vida, hay algo que me hace parar y me tranquiliza, algo que me da la estabilidad que se necesita.
 Esta vida cansa y agota y siempre necesitas poder apoyarte en algo para descansar, tomar aliento y volver a retomar lo empezado.
Este mundo es inmenso y siempre necesitas de la compañía de alguien para recorrerlo y no perderte por caminos incorrectos.
En tu recorrido los obstáculos aparecen sin esperártelo y te hacen tropezar, pero una mano se extiende para agarrarte y amortiguar tu caída, evitando daños mayores.
El mundo implanta valores erróneos y si te agarras a ellos puedes corromperte, pero siempre ahí algo que te da un toquecito en el hombre para avisarte y hacerte reaccionar.
El mundo esta lleno de falsas apariencias, pero con suerte y ayuda logras quitar la venda y ver con claridad.
Porque cuando la vida me cansa, paro y tengo la certeza de que puedo apoyarme en diez pilares distintos.
Porque en mi viaje por el mundo siento que no voy sola, que mi alma lleva consigo otras diez que le guíen y le lleven por los caminos correctos.
Porque el camino no es fácil y tropiezo, pero antes de poder rozar el suelo, siento como diez manos me agarran y evitan mi caiga.
Porque el mundo consigue sumirme en su voluntad y tomar valores erróneos, pero antes de hundirme por completo, llegan de la nada diez razones distintas para recordarme que es lo verdaderamente correcto.
Porque en ocasiones padezco ceguera y no consigo curarme de ella, pero aparecen diez soluciones a mi enfermedad que solventan mi problema.
Son diez pilares, diez almas, diez manos, diez razones, y diez soluciones las que me hacen ser tal y como soy.
Y por ello debo agradecer diez veces por infinitas más, todo lo que diez personas hacen por mí.
Es su carisma, su bondad, su generosidad, su voluntad, su incondicionalidad, su AMITAD, lo que consigue hacerme levantar cada mañana con una sonrisa y con alegría.
Todas y cada una de ellas con sus defectos y virtudes, todas y cada una de ellas con sus pros y sus contras, son perfectas.
Imaginarme sin ellas, es algo que no concibe especio en mi mente.
Porque son fuertes como robles, y delicadas como el cristal.
Preciosas por fuera, pero aun mas por dentro.
Aportan a mi vida todo lo que siempre he necesitado y por ello no puedo despegarme de ellas.


Ellas son mi droga, y la dosis que necesito para poder saciar mi adicción.

domingo, 1 de mayo de 2011

Mediocridad

Obligados a vivir en la mediocridad, sumisos e inconscientes de la falta de libertad.
Hundidos, carentes de personalidad, seguimos reglas y normas que impone la sociedad.
Creadores somos de una realidad sin valores y alejada de razones.
Principales culpables de irreparables desastres.
Presos y víctimas de sentimientos, emociones, pasiones que desvirtúan el alma.
Mecanizados, robotizados, resignados a aceptar las pautas establecidas por la tradición.
Nacer, crecer, procrear, envejecer, fallecer.
Afiliados a la censura de cualquier intento de contradicción, prohibiendo todo gesto de independencia idealista.
Absorbidos, abducidos por la ignorancia.
La inquietud agoniza a la par del paso de los segundos.
Paren, observen, sientan, escuchen como se estremece su espíritu, como le es arrebatada su esencia y exprimida en mano de la dichosa mediocridad.





Libérense.

lunes, 25 de abril de 2011

Busca

Tumbada en la cama, con papel y bolígrafo en mano, intenta encontrar palabras que trasmitan la idea peregrina que pasea por las calles de su mente.
Detiene un instante su pensamiento alzando la vista en busca de algo capaz de manifestar lo que siente dentro.
Su mirada cesa la búsqueda, vuelve al papel y tomando el bolígrafo impregna de palabras el papel entonces blanco.
Retoma la búsqueda de palabras portadoras de su inquietud.
Observa el papel repleto de garabatos.
Siente incompleta su búsqueda.
Para, se detiene.
Pulsa el botón que señala Play en su radio, accionando la emisión de una melodía seguidora de un compás de libre albedrio.
Apaga sus parpados, inspira.
Se limita a escuchar.
Da riendas sueltas al asalto de ideas que envuelven su mente por segundos.
Da paso a las palabras que emanan de su alma inconsciente.
Aprieta las ideas con sus manos en in intento por evitar que se esfumen como el humo de su cigarro.
Acciona el Stop, volviendo al silencio su radio.
Desliza  la tinta incesantemente por las pálidas hojas de su cuaderno.
Siente la irremediable necesidad de encontrar el sentido con el que dotar sus palabras.
Permanece ensimismada, carente de espíritu.
Algo toca su mente volviéndola a la vida.
Comienza de nuevo.
Queda poco.
Segundos después expira un soplo de alivio.
Una estrecha sonrisa se deja entre ver en su rostro, declarando la victoria de su búsqueda.
Observa admirada y estupefacta el resultado de la fluidez del pulso de sus pensamientos.
Espera ansiosa la llegada de la próxima idea que despierte su inquietud y llene de color las páginas del cuaderno.
Una piza de confianza asoma por el brillo de sus ojos.

domingo, 24 de abril de 2011

Ley de vida.

Hay situaciones en la vida que agotan tus fuerzas.
Hay situaciones en la vida en las que debes combatir con esas diminutas, casi inexistentes fuerzas.
Hay veces en las que debes hacer de tripas corazón.
Momentos en los que debes decirle no a la vida, marcarle un stop al mundo.
Situaciones en las que tu razón se impone ante tu corazón.
Y tu mismo te conviertes en un espectador mas de la batalla entre tu consciente y tu subconsciente.
El mismo mundo se convierte en tu mayor enemigo.
Ves como actúas de una forma opuesta a tus principios.
Tus ojos son los principales testigos de como la realidad es la única marca de veracidad y lo único verdaderamente cierto.
Infinitos intentos de despegar de la realidad, de alejarse de ella, de convertirse en algo ajeno a ella.
Infinitos intentos convertidos en fracasos.
Y debemos reducirnos a la idea de que pese a todo la realidad siempre estará.
Y no podemos cambiarla, solo mejorarla.
Pero la humanidad entera goza de una fatal virtud, y es transformar lo mas sencillo en lo mas complejo, convirtiendo la vida en una carrera llena de obstáculos que en numerosas ocasiones pueden con nosotros y nos hacen abandonar.
Es en ese momento, en ese instante de tu vida en el que rozas el fracaso, cuando sientes la necesidad de levantarte y retomar el camino hacia la meta.
Y la vida es así, un continuo he incesante camino hacia algo desconocido, formado de miles de obstáculos, ante los que si no pones empeño y fuerza te ganan.
La vida te pone situaciones tu eres quien debes saber responder ante ellas.