martes, 28 de enero de 2014

Memorias

Hoy vengo a recordarte tus anhelos.
Hoy vengo a recordarte sus mejillas en tus dedos.
Hoy vengo a recordarte tus desvelos.
Hoy vengo a recordarte sus besos.

sábado, 18 de enero de 2014

Solo necesito el baile de notas, un par de manos rotas.
Un balanceo entre tus dedos con una sonrisa coja que me sepa a deseo.
Unas horas en tus sueños, una vida en mi desvelo.
Anclarme en tu rutina y que se disipe tu tiempo si con mi falda no te enciendo.

Descansar con tu aliento, dormirnos despiertos.

lunes, 26 de agosto de 2013

¿Cómo se escribe el sentir?
Y entonces me digo que esas palabras que busco, no existen.
Las palabras son besos, caricias, lágrimas, risas, escalofríos, sudor…

Las palabras de las que hablo tienen sensaciones que recorren estas venas con electricidad e impulso, se deslizan con fuerza cuando hablan, y se mueren cuando alguien las apaga.

sábado, 2 de marzo de 2013

Ausencia eclipsada.

No miento si digo que la rapidez con la que pasa vida no deja de sorprenderme, si a cada vistazo que echo atrás estoy mas lejos de dónde empecé todo.
Con cada paso que doy me alejo más de lo que fui buscando aquello que quiero ser.
Supongo que la vida es cuestión de sustitución, de cambiar lo que tienes por lo que quieres tener.
Y así sin mas han pasado casi siete meses desde que cambie mi rutina por aquello que desde cierto momento en mi vida deseé.
Me sigue pareciendo mentira que en tan poco tiempo ante mis ojos y tanto ante el reloj haya cambiado todo, dejando de ser la que era y dejando de ser este mi lugar.
Salí de aquí buscando completarme, ignorando que pudiera acabar tan dividida.
Sencillamente me hallo en todos aquellos lugares y en quienes deposite parte de mí, siendo imposible estar en un lugar sin sentir ausencia.





viernes, 1 de febrero de 2013

Cuando venga el desorden..

Despréndete por un segundo de ti, mira con ojos de otro.
Mira desde fuera eso que tanto te inquieta por dentro y que no consigues entender.
De ese modo todo se ve mas lúcido. 


miércoles, 30 de enero de 2013

.

No se por qué tengo la maldita manía de aferrarme a cosas perceptiblemente resbaladizas.
Tengo por costumbre asentarme en lugares pantanosos en los que perezco, hundo y ensucio todo lo que tengo.
No se por qué emprendo viajes sin rumbo, para perderme.
No se por qué entre todo esto pongo fe en encontrar algo.
Sobre todo no se hallar razón ninguna para ello.

viernes, 4 de enero de 2013

Mi fuga sera la mas apoteósica recompensa.


Noches de interminable insomnio y fatídicos desencantos.
Escucho música que sugiere despedidas, música que eriza cada bello de mi piel.
La noche se presta lenta, quiere dejarme a solas.
La rabia sale despavorida, lleva mucho tiempo escondida, tiene tanto que contar.
Esta noche me siento vagabunda indefensa en tediosa penumbra, incapaz de carear mis antagónicos horizontes.
No ceso de denostar mis infinitas y ya veteranas contradicciones y cada segundo transcurrido, mayor es mi descorazonamiento.
Las alternativas desaparecen como mi ímpetu por preservar algo inapelable.
Abatidos caen uno a uno mis argumentos, tras el alegato de mi corazón, quien pide a gritos mi liberación.
Mi fuga sera la mas apoteósica recompensa.