-Por qué no callas y dejas que el silencio del tiempo hable.
Por qué corres. Deja las prisas de la vida a un lado, sientate a mi lado, abandona todo pensamiento y disfrutemos del tiempo, del momento, de cada situación.
Sin ataduras, sin razones, sin normas.
Por qué piensas tanto.
A veces es mejor no entender las cosas, a veces la irónica ignorancia es la mejor aliada para quien desea aprovechar cada segundo de su vida.
Y vivir de ese caos que calma todo tu apetito instintivo.
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